viernes, 27 de marzo de 2020

El impacto en la huella de carbono a través del teletrabajo en SMARTFENSE


Tomemos un minuto para pensar el impacto en el ambiente. 

Qué placentero es ver las aguas transparentes de Venecia o a los animales tranquilos en su hábitat en estos días. Ni hablar de ver cómo mejoran los índices de contaminación en las ciudades más afectadas del mundo. Parece hasta un pedido de la naturaleza para que reaccionemos y pensemos lo que estamos haciendo con ella.

¿Qué pasará cuando la rutina habitual de trabajo pueda restablecerse? Seguramente algunas actividades no presenten cambios, pero sería bueno que este tiempo sirva para reflexionar sobre lo que hacemos cada día, cómo impactamos en el ambiente y qué podemos mejorar.

De hecho, pueden conocer cuál es su huella de carbono tanto a nivel personal, familiar, como empresarial; para esto solo escriban en su buscador preferido “medidor de huella de carbono” y utilicen alguno de ellos.

El hecho de que las personas tengamos que teletrabajar ha significado muchísimo menos movimiento de vehículos, lo que obviamente reduce la contaminación. Ahora bien, hay ciertas actividades que notablemente requieren que nos movamos de un lugar a otro, pero otras, claramente, da lo mismo desde dónde las hagamos.

Otro tema es el medio de transporte de acuerdo a su propiedad. En el caso del transporte privado (que se entiende es un privilegio tener esa libertad) tiene un costo, y nos referimos nuevamente al vinculado al medio ambiente (no a su bolsillo). Incluso si hablamos de autos eléctricos, donde recordemos que siguen teniendo un impacto grande en la naturaleza por su propia producción y en la saturación también de los espacios de las ciudades. La pregunta aquí es: ¿es una comodidad o una necesidad? Y otro interrogante a considerar: ¿cuántos automóviles se “necesitan” en una familia?

Para no entrar en el debate familiar, nos vamos a enfocar en el aspecto laboral y comentar un poco sobre nuestra filosofía y experiencia como empresa comprometida con el medio ambiente.

Las ideas de SMARTFENSE

Primero, somos una empresa de e-learning, por lo que apostamos desde el día 0 a que la gente puede aprender de forma online sin mayores inconvenientes, que no sea necesario estar movilizándola para que se forme.

Segundo, somos una empresa jóven, que apostamos a la innovación pero con responsabilidad. Así por ejemplo, creemos que el uso de tecnologías como blockchain son un mal ejemplo contra el medio ambiente. ¿Por qué? Los invitamos a buscar “consumo energía blockchain” y verán el consumo excesivo de energía que requiere el minado. Es irónico que estemos usando un foco de bajo consumo y luego apostemos a tecnologías donde ya se estima tienen más consumo energético que un país.

Tercero, somos individualmente personas con alta conciencia medioambiental, es por eso que:
  • los altos cargos y gran parte del staff no contamos con un automóvil propio, usamos exclusivamente el transporte público
  • minimizamos los viajes de negocio, propiciando siempre el uso de tecnologías que permitan la gestión de forma remota
  • trabajamos en espacios de coworking
  • no trabajamos con horarios fijos y nadie está forzado a ir a las oficinas

Al trabajar con más de 100 mayoristas y partners, notamos igualmente que en cada territorio y dependiendo también de cada empresa, existe una resistencia hacia el teletrabajo y al trabajo colaborativo online en lo específico. Hemos tenido la suerte de concretar acuerdos en varios países sin haber viajado nunca a ellos, pero en uno en particular (lo dejaremos en el anonimato) hemos viajado mucho (en transporte público) para poder avanzar las gestiones comerciales. Entendemos que para ciertos aspectos es preferible y para otros indispensable el trato personal, pero luego... trabajemos remoto todo lo que podamos.

Hacia algunas conclusiones

Esperamos entonces, que este aislamiento global ayude a generar conciencia y que no se vuelva a los viejos hábitos donde parece que no queda opción otra más que ir a la oficina todos en el mismo horario recorriendo largas distancias, luego viéndose forzados a visitar a clientes, a ir cada uno en su vehículo, etc.

Esperamos que este confinamiento obligatorio sea el punto de partida para comenzar a cambiar la manera de pensar de los CEOs de las empresas por un lado, pero también de los individuos que conformamos las mismas.


Curiosidad: ¿saben cuántos clientes conseguimos donde forzosamente tuvimos que utilizar un vehículo propio? Uno. Fue una de nuestras primeras ventas. Esto significa menos del 1%, pero seguiremos trabajando para que ese porcentaje siga bajando.

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