viernes, 5 de octubre de 2018

Cómo proteger a los menores del Grooming


En el marco del NCSAM (National Cybersecurity Awareness Month), estamos comprometidos a generar conciencia sobre diferentes prácticas cibernéticas que atentan contra nuestra propia seguridad o la de nuestra familia.

Como sabemos, las redes sociales, los juegos en red o las comunidades online son canales muy útiles de comunicación entre grupos afines en todas las edades. Sin embargo, el uso de Internet por parte de los niños o adolescentes puede resultar riesgoso cuando desconocen los peligros a los que están expuestos.

Qué es el Grooming

El término deviene del anglicismo “groom”, que significa acicalar. Consiste en las prácticas deliberadas emprendidas por adultos para establecer contacto e iniciar relaciones de confianza con niños y adolescentes. Los objetivos son diversos, como la producción de imágenes y vídeos con connotación o actividad sexual, destinados al consumo de pederastas o redes de pornografía infantil; encuentros personales y abuso físico; explotación sexual y prostitución infantil. El proceso puede durar semanas o incluso, meses.

El contacto muchas veces se inicia en plataformas de juegos online o redes sociales. Favorecido por el anonimato que propicia Internet, el adulto se hace pasar por un menor de edad con intereses y gustos similares.

Una vez avanzada la relación, las conversaciones pueden continuar por aplicaciones de mensajería instantánea como WhatsApp o Skype que permiten carga de fotos y videollamadas. Mediante gratificaciones o engaños, el adulto consigue capturar imágenes que comprometen la intimidad del menor. Con este primer material, comienza a manipularlo exigiéndole más imágenes y vídeos, o incluso encuentros en persona.

Consecuencias

Dependiendo el alcance del delito, los riesgos y consecuencias son muy altos. En una primera instancia, el menor podría sufrir traumas psicológicos, y presentar síntomas de ansiedad y depresión. Esto se ve reflejado muchas veces en los problemas de rendimiento académico, sociabilidad y afectividad ya que la víctima experimenta daños en su autoestima, disminuyendo su concentración y atención. En caso que se concrete un encuentro personal, las consecuencias del abuso podrían ser de carácter físico.

En este enlace podrá encontrar más información sobre las consecuencias del Grooming.

Cuáles son las medidas de prevención

Impedir que los menores utilicen los medios digitales no es una opción viable, ya que la tecnología tiene muchas cosas buenas que ofrecer y forma parte integral del mundo moderno.

Es imperioso por tanto brindar a nuestros menores consejos y realizar acciones de protección enfocados en un uso consciente, controlado y seguro de Internet.
  • Mantener un diálogo abierto con los menores de nuestra familia es un pilar fundamental. Las conversaciones frecuentes y fluidas contribuyen a que los niños y adolescentes sientan la confianza necesaria para recurrir a los adultos cuando se sientan inseguros.
  • Hablar con naturalidad sobre el amor y la sexualidad con los chicos para ayudarlos a diferenciar relaciones saludables de otras que no lo son.
  • Concienciar a los menores sobre los peligros a los que se pueden enfrentar y extremar la precaución en las conversaciones online. Mencionar explícitamente estos riesgos y la manera de reconocerlos y evitarlos.
  • Enseñar a los menores que no publiquen información personal y privada como dirección, teléfono, colegio, etc. Enfatizar también que deben ser cautos a la hora de compartir información personal o usar la cámara del móvil o WebCam.
  • Vigilar la lista de contactos de nuestros menores en sus diferentes dispositivos, redes sociales y grupos digitales.
  • Recomendar encarecidamente evitar prácticas de riesgo como el sexting o citas con desconocidos. Siempre que alguien proponga un encuentro, deben comunicárselo a un adulto de confianza.
  • Instalar un programa de control parental para monitorear el uso de los dispositivos tecnológicos y filtrar sitios y contenidos potencialmente peligrosos para los menores de edad. A estos efectos, recomendamos utilizar SecureKids para proteger móviles y tablets con Android, para asegurarnos que estos dispositivos se utilizan de forma responsable. De esta manera podremos aplicar filtros de contenidos para la navegación Web, limitar acceso a aplicaciones o hasta evitar las llamadas de desconocidos al menor de edad.

Cómo detectar una situación de riesgo

En una situación de Grooming, las víctimas tienden a ocultar el problema por sentimientos de vergüenza o culpabilidad. Observar el comportamiento de los niños y adolescentes es la mejor forma de notar cambios en sus actitudes que puedan significar situaciones inseguras:
  • Si aumentan o disminuyen significativamente el uso de los dispositivos.
  • Si ocultan la pantalla cuando un adulto está cerca.
  • Si evitan situaciones sociales, incluso aquellas que antes disfrutaban.
  • Si se vuelven retraídos o se deprimen, o si pierden interés en las personas y actividades.
En esta guía para padres y educadores, se describen detalladamente todas las formas en que este problema puede manifestarse en el menor. 

Cómo actuar ante un caso de Grooming

Si efectivamente detectamos un caso de Grooming, debemos proceder de forma rigurosa:
  • Brindar apoyo desde el primer momento. Transmitir una actitud de seguridad y madurez al niño o adolescente para que se sienta protegido. Si el menor decidió contar lo que está sucediendo, valorar su confianza, no cuestionar sus palabras y no culpabilizarlo.
  • Realizar la denuncia inmediatamente a las Fuerzas y Cuerpos de seguridad. Ante este delito complejo, ellos indicarán los pasos a seguir. Además, la denuncia puede sumar a otros casos previos con el mismo acosador.
  • Proteger la información. Resguardar la información (contenidos enviados, conversaciones, perfiles en redes sociales, etc.) que se encuentre en los dispositivos del menor. No borrar ni manipular de ninguna manera los datos, tampoco intentar contactar con el acosador. Las fuerzas de seguridad tienen procedimientos específicos para poder utilizar toda esta información como evidencia legal, por lo que debemos dejar esta tarea en sus manos.
  • No aceptar un chantaje o ceder ante la manipulación del agresor.
  • Solicitar ayuda psicológica para el menor y la familia. Es necesario contar con apoyo emocional y seguimiento profesional.

Los menores deben conocer con claridad cómo ocurre una situación de Grooming y sus consecuencias para saber cómo protegerse. Las conversaciones en el seno familiar y en el ámbito educativo son fundamentales para que los niños y adolescentes tomen conciencia de los riesgos, conozcan las medidas de seguridad necesarias y puedan vivir una Internet segura y confiable.

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